Improvisación y desgaste
- Aseo irregular o precipitoso: Se pospone la ducha, se acelera el cambio de ropa y aparecen rozaduras, olores o incomodidad que la persona no siempre expresa.
- Olvidos en la medicación: Dosis fuera de hora, pastilleros sin revisar o confusión entre fármacos aumentan el riesgo de descompensaciones.
- Movilidad sin apoyo seguro: Levantarse de la cama o del sillón sin técnica adecuada favorece caídas y miedo a moverse.
- Familia saturada: Los hijos reparten turnos tras el trabajo, pierden descanso y el trato se vuelve tenso por la prisa.